domingo, 1 de junio de 2014

Albóndigas de ternera


Introducción.- Otro plato sencillo, una vez más. Se pueden hacer de cerdo, pollo, bacalao o de ternera, como en esta ocasión. Un plato ancestral, suculento, sabroso y nutritivo. Se puede acompañar de arroz, verdura, ensalada o de patatas fritas. Otra delicia de nuestra cocina, que por su sencillez y economía, se convierte en un menú a tener en cuenta en las comidas familiares.

Ingredientes.- Carne de ternera (mandada picar), huevos, perejil y ajo, molidos, pan rallado, cebolla, vino tinto, cayena, harina, sal y aceite  (para 4 personas)
  • 1 kg. de ternera picada
  • 2 huevos
  • Pan rallado
  • Perejil
  • ½ cebolla
  • 1 cayena
  • 1 vaso de vino tinto
  • Harina
  • Aceite
  • Sal



Preparación.- En un bol ponemos la carne picada, le añadimos los huevos, el perejil, el ajo y el pan rallado. Amasamos bien y formamos 4 ó 5 ´pelotas´ grandes. A continuación, vamos extrayendo de estas, unas porciones con las que formamos las albóndigas del tamaño que más nos guste. Para mi el tamaño ideal es el de una pelota de golf, que deja su interior con una textura y cocción adecuadas, bajo mi punto de vista. 

Cocina.- Una vez preparadas las albóndigas, las rebozamos en harina, freímos y reservamos en una cazuela. A continuación, en una sartén, con el aceite utilizado, preparamos un sofrito con cebolla, ajo, perejil y un vaso de vino. Reducimos y pasamos por la túrmix, vertiendo sobre la cazuela con las albóndigas ya dispuestas. Añadimos una hoja de laurel y cocemos durante 10 ó 15 minutos más. Y plato listo. En esta ocasión acompañaremos con unas patatas fritas cortadas en cuadrados

Presentación.- Lo mejor es servir desde la propia cazuela para evitar trasvases innecesarios. No olvidar que estamos en casa, el mejor restaurante del mundo. Y el más económico.

Vinos.- Hoy acompañaremos con un vino de Rioja crianza 2010, Marqués de Cáceres (Cenicero). Un vino procedente de uvas seleccionadas de Tempranillo con producción controlada. Vinificado con esmero, se cría en barricas del mejor roble y se afina varios meses en botella para realzar la riqueza de su fruta, estructura y complejidad. Un vino sedoso y elegante. Nunca falla.
Nota de cata: de color picota, con aroma de frambuesa y vainilla, se presenta al paladar aterciopelado, afrutado y con un retrogusto suave en el que apenas se nota el tanino. Un vino en su punto ideal de consumo. Propio de una bodega que lleva ya muchos años en el top internacional de los vinos de Rioja.